Un techo para las familias de nuestros héroes: Lo mínimo que el Estado les debe
Sin importar el color político, la protección a nuestros héroes es prioridad. En 2026 crearemos una ley para entregar casa propia a las familias de militares caídos en combate.
En la política de siempre, los políticos se dedican a destruir absolutamente todo lo que dice el otro bando, sin importar si la idea es buena o mala. Como yo no soy político, no tengo ese problema de ego.
Acabo de escuchar al presidente Petro diciendo que deberíamos darle, como mínimo, una casa a las familias de los 69 soldados fallecidos. Y quiero decirlo públicamente: admiro lo que ha decidido hacer por ellos. Es una decisión correcta.
Cuando se trata de proteger a quienes dan la vida por nosotros,
A mí no me importan los colores políticos.
Que no sea un regalo, que sea una Ley
Sin embargo, en la Colombia-Empresa las cosas no se pueden quedar en buenas intenciones o en favores del presidente de turno. Esto tiene que ser una política de Estado irrenunciable.
Genuinamente, esto debería ser una ley de la República: Toda persona de nuestra Fuerza Pública que muera en combate, el Estado debe entregarle inmediatamente una casa propia a su familia.
Esa es la única forma de darle verdadera tranquilidad a esos hombres y mujeres que se van a la selva o a las calles a enfrentarse a los bandidos.
Un soldado, un policía o un militar tiene que salir a combatir sabiendo que, si cae defendiéndonos a todos nosotros, el Estado jamás dejará a su familia tirada en la calle. Eso es dignidad, eso es lo mínimo que les debemos.
El reto que nos espera
A nuestras fuerzas armadas les han quitado el valor y el respeto durante años, pero eso está a punto de cambiar. Que mi Dios bendiga a todos nuestros soldados, policías y fuerzas militares, porque quiero serles muy sincero:
- En el 2026 nos va a tocar un trabajito duro por unos pocos meses para limpiar a este país y poner la casa en orden.
- Les vamos a exigir resultados contundentes contra la criminalidad.
- Pero a cambio, van a tener a un presidente que los respalda, que los respeta y que cuida a sus familias.
En el 2026, recuperamos el honor de nuestras tropas.
Respaldo absoluto para los que nos defienden,
balín para los bandidos y tranquilidad para los colombianos.