La política sacó a Dios de la ecuación: Regresan los valores y que el miedo sea para los bandidos
La política tradicional sacó a Dios y a los valores de nuestra sociedad para poder robar con impunidad. En 2026 recuperaremos nuestro rumbo moral con autoridad y balín para los bandidos.
Si nos sentamos a analizar por qué Colombia, siendo un país tan inmensamente rico, está sumido en un caos de corrupción, violencia y con 27.000.000 de personas en la pobreza, la respuesta no la vamos a encontrar solamente en los balances económicos. El problema de fondo es que nuestro país sufrió un colapso moral.
Nos hicieron creer que el mayor problema de la educación era solo la falta de ladrillos o de computadores, cuando la realidad es que lo más importante en la educación de nuestras futuras generaciones son los valores. Y esos valores fueron arrancados de raíz.
El cálculo perverso de sacar a Dios
La política tradicional, de manera fría y calculada, sacó a Dios de la ecuación. Se dedicaron a construir un Estado "moderno" donde la ética estorba, porque para un político corrupto es mucho más fácil robar, engañar y destruir cuando la sociedad pierde su norte moral. Nos impusieron un sistema donde el bandido tiene derechos y el ciudadano honesto tiene que pedir perdón por trabajar.
En la Colombia-Empresa eso se va a revertir.
La convicción de nuestro proyecto:
Para mí, Dios tiene que estar por encima de toda la base estructural de nuestra sociedad.
Y esto no es un tema de imponer una religión, es un tema de principios gerenciales y humanos innegociables: el respeto absoluto por la vida, por la verdad y por el prójimo.
La moneda del progreso
A los que se asustan cuando uno mezcla la gerencia del Estado con la fe y los valores, les doy un ejemplo muy claro. Miren a la economía capitalista más grande del mundo. No es en vano que en el billete de un dólar americano esté impresa la frase "Creemos en Dios" (In God We Trust).
Las grandes naciones prosperan porque entienden que el libre mercado, la generación de riqueza y el poder del Estado tienen que estar subordinados a un orden moral superior.
Sin valores, la riqueza se vuelve avaricia y el poder se vuelve tiranía.
Los únicos que deben tener miedo
A partir del 2026, van a volver los valores a Colombia. Vamos a formar a nuestros niños con carácter, disciplina y principios inquebrantables.
Y que el mensaje quede muy claro: cuando los valores regresan a la base de una sociedad, la impunidad se acaba. Van a tener el respaldo total del Estado:
- El ciudadano que trabaja.
- El empresario que produce.
- La madre que cría a sus hijos.
Aquí los únicos que deben tener miedo, terror absoluto, son los corruptos y los criminales.
En el 2026, recuperamos el alma y el rumbo de nuestra nación.
Valores para nuestra educación, justicia divina en las calles,
y balín para los bandidos.