El resultado de hacer las cosas bien: Mi único propósito es sacar a 27 millones de colombianos de la pobreza

No llego a la Presidencia a buscar plata, sino a aplicar la excelencia gerencial. Mi único propósito es sacar a 27 millones de colombianos de la pobreza absoluta.

El resultado de hacer las cosas bien: Mi único propósito es sacar a 27 millones de colombianos de la pobreza

A lo largo de esta campaña, me he encontrado con personas que me preguntan por qué, teniendo una vida resuelta en el sector privado y empresas exitosas, decidí meterme en el barro de lo público. Los políticos tradicionales no lo entienden porque ellos entran a la política buscando el dinero que no son capaces de ganarse trabajando honestamente.

Pero los que me conocen de mi etapa como empresario saben cómo funciona mi cabeza:

La mentalidad gerencial que necesita el país:

Yo no trabajo, yo juego a ser el número uno. Y en este momento de mi vida, mi único propósito es que Colombia también sea la número uno.

El dinero es una consecuencia de la excelencia

Si ustedes revisan entrevistas mías de hace años, cuando hablaba del crecimiento de mis empresas, siempre decía lo mismo:

Mi objetivo central nunca ha sido hacer dinero. El dinero, en la verdadera gerencia, no es el fin; es simplemente el resultado matemático y lógico de hacer bien las cosas.

Cuando usted ofrece un buen servicio, trabaja con disciplina y no engaña a nadie, la riqueza llega sola.

Hoy, quiero aplicar esa misma regla de oro a nuestro país. Yo no llego a la Presidencia a buscar plata, gracias a Dios y a mi trabajo, no la necesito. Yo llego con la experiencia necesaria para hacer que las cosas funcionen, para acabar con la ineficiencia que tiene quebrado al Estado y para poner a producir a nuestra nación.

La Justicia Divina y nuestro gran resultado

Yo tengo una meta clara, medible y gerencial. Mi obsesión no son las encuestas ni los aplausos de los diplomáticos. Mi obsesión es traer verdadera justicia divina a Colombia:

  • Que el que la hace la pague.
  • Que el que trabaja progrese.
  • Que el Estado deje de ser un parásito.

Si nosotros aplicamos esa justicia divina, si ordenamos la casa y le damos herramientas a la gente, el resultado de hacer bien las cosas será el más grande de nuestra historia: vamos a sacar a 27.000.000 de colombianos de la pobreza absoluta. Ese es mi propósito, esa es mi misión, y tengo la experiencia de toda una vida para lograrlo.

En el 2026, pasamos de la mediocridad a la excelencia.

Verdadera prosperidad para nuestra gente, justicia divina

y balín para los bandidos.