Salud para la gente, no para los bolsillos de los bandidos

La salud en Colombia no está fallando por falta de recursos, sino por corrupción. Mientras médicos y hospitales sobreviven sin pagos, intermediarios se quedan con el dinero. Es hora de devolver la salud a quienes realmente salvan vidas: los médicos y los pacientes.

Salud para la gente, no para los bolsillos de los bandidos

Hablemos de lo que duele: la salud en Colombia no es un servicio, es un genocidio por corrupción. Mientras los políticos y los dueños de ciertas EPS se enriquecen, nuestra gente se muere en las salas de espera y nuestros médicos tienen que mendigar su sueldo.

Como gerente de esta empresa de 50 millones de accionistas, les digo una cosa: yo no vine aquí a premiar bandidos.

A los que se robaron la plata de la salud no les voy a dar ni un solo peso de sus impuestos hasta que no arreglemos este berenjenal.

Primero los médicos, después los trámites

El sistema está al revés. Hoy se le paga primero al burócrata y de último al que salva vidas. Eso se acaba en mi gobierno.

Mi prioridad absoluta es el personal médico, la gente de servicio y los hospitales que hoy están quebrados.

Apenas asuma la presidencia, todos los hospitales de Colombia tendrán 10 días para enviarme la lista detallada de lo que se le debe a su personal.

El Estado les dará un anticipo directo para que los médicos y proveedores menores tengan liquidez.

La salud no puede esperar a que un político firme un permiso.

La salud es ya.

Romper el sistema de la mala intermediación

Las EPS no recibirán un peso mío hasta que no se aclare cada centavo que se han robado.

Vamos a gestionar la salud con visión corporativa y tecnología de clase mundial. No necesitamos miles de oficinas llenas de papeles.

Necesitamos un sistema moderno:

  • Videoconsultas eficientes.
  • Inventarios de medicamentos controlados por inteligencia artificial.
  • Transparencia total en el manejo de los recursos.

El presupuesto de la salud no es una "chequera" para los amigos del gobierno. Es el dinero de todos los colombianos para garantizar que, si usted se enferma, tenga la mejor atención sin importar cuánto dinero tenga en la cuenta.

La Justicia de Dios nos exige proteger la vida, y en mi administración la vida será sagrada y la corrupción será castigada con todo el rigor.

Eficiencia y humanidad

Vamos a convertir este desorden en un sistema de bienestar real.

No necesito ser médico para saber que si le pagamos bien a los doctores y quitamos a los intermediarios corruptos, la salud funciona.

Es una cuestión de gerencia, ética y pantalones para enfrentar a los que se creen dueños de la vida de los colombianos.

En 2026 le quitamos la chequera de la salud a los bandidos

y se la devolvemos a los médicos y a los pacientes.

Salud digna. Cero corrupción en la intermediación.