Porte de armas y derecho a la legítima defensa
El porte legal de armas es la garantía para la legítima defensa. En 2026, el Estado financiará este derecho para los ciudadanos honestos, quitándole el monopolio a la delincuencia.
En Colombia estamos viviendo el mundo al revés. Hoy en día, los bandidos irresponsables andan armados hasta los dientes haciendo lo que se les da la gana, mientras que las víctimas, los ciudadanos de bien, están completamente indefensos y se tienen que dejar robar o matar.
¿Y por qué llegamos a esto? Porque la justicia, manejada por los políticos de siempre, se encargó de desarmar al colombiano honesto y, al mismo tiempo, amarró a la Policía y al Ejército para que no puedan actuar. Nos dejaron a merced de la criminalidad.
La legítima defensa es un derecho fundamental
En la Colombia-Empresa vamos a cambiar las reglas de juego. Nosotros le proponemos al país que el porte legal de armas deje de ser visto como un tabú y se entienda como lo que realmente es: la garantía material del derecho fundamental a la legítima defensa. Tenemos que defender la vida de nuestras familias, y cuando el Estado no llega a tiempo, lo podemos y lo debemos hacer a través de las armas.
Por eso mi propuesta es directa:
Porte legal de armas para todos los ciudadanos honestos.
Por supuesto, esto no es para todo el mundo. Es exclusivamente para colombianos que:
- No tengan antecedentes penales.
- Pasen un examen con el perfil psicológico adecuado.
El arma es para el ciudadano de bien, no para el delincuente ni para el loco.
El Estado financiará su derecho a defenderse
Defender la vida no puede ser un privilegio solo para los que tienen plata. Un colombiano que trabaja duro en su tienda de barrio o que maneja su taxi de madrugada tiene el mismo derecho a protegerse que un empresario con escoltas.
Por eso, si usted cumple con todos los requisitos legales y psicológicos, pero no tiene la plata para comprar el arma, en mi gobierno el Estado le va a prestar el dinero para que pueda adquirirla. Vamos a democratizar la seguridad. Le vamos a quitar el monopolio de las armas a la delincuencia para devolvérselo a la gente de bien.
En el 2026, la balanza se inclina a favor del ciudadano.
Justicia para los colombianos,
balín para los bandidos, sin contemplación.