Por qué no me parezco a Uribe
No soy Uribe ni un político de siempre. Soy un empresario independiente que no le debe favores a nadie; en 2026 traeremos gerencia, justicia radical y resultados sin ideologías.
Vamos a dejar las cosas claras desde el principio porque a muchos les encanta encasillar: ¡Claro que no nos parecemos! Álvaro Uribe, desgraciadamente, es un político más, igual que Petro e igual que todos esos de centro.
La diferencia es de fondo y es de formas. Yo soy un empresario que no tiene jefes. Yo no vengo a pedirle permiso a ningún partido ni a ningún cacique para decir la verdad.
Me pago mi propia campaña con mi plata,
para que el día que llegue a la presidencia nadie me dé órdenes.
Mi único compromiso es con el resultado y con nuestra gente.
Seguridad sin justicia es un trabajo a medias
Hay que reconocer que Uribe trajo una política de seguridad que el país necesitaba, pero cometió un error: no tuvo en cuenta la justicia.
Y seguridad sin justicia es como tratar de manejar una empresa con seguridad privada pero sin contabilidad ni auditoría; tarde o temprano, los bandidos encuentran por dónde colarse.
Si nosotros no tenemos una base de justicia transparente, donde los poderes estén de verdad diferenciados y no sean amigos del presidente de turno, no vamos a corregir este país. En la Colombia-Empresa, la ley tiene que ser una sola y el bandido tiene que pagar de manera proporcional por lo que hace. Sin rebajas, sin "palancas" y sin perdón para el que traiciona al ciudadano.
Romper el sistema de la "política de siempre"
Los políticos siempre ponen sus intereses y los de sus partidos por encima de los intereses de los colombianos. Uribe puso su visión, Petro pone la suya, pero ambos se quedan en el discurso político. Yo hablo de gerencia técnica.
- Independencia Total: Como no le debo un peso a ningún contratista ni a ningún político, no tengo que repartir ministerios como si fueran pedazos de una torta.
- Justicia Radical: Vamos a reformar el sistema para que el juez sea independiente y el delincuente, sea de cuello blanco o de fusil, sepa que con este gerente no se negocia.
- Resultados, no Ideologías: A mí no me importa si la solución es de derecha o de izquierda; a mí me importa que funcione, que sea rentable para el ciudadano y que traiga orden.
Mi único socio es Dios
Yo no vine aquí a heredar el poder de nadie ni a ser el "segundo" de ningún político. Mi socio es Dios y mi compromiso es con los 50 millones de accionistas de este país, que son todos los colombianos; que hoy están cansados de que los mismos de siempre les vean la cara.
Vamos a construir un país donde la seguridad se mantenga porque la justicia funciona, no porque un político lo diga en un micrófono. Vamos a poner la casa en orden con severidad y con el único interés legítimo de darle tranquilidad a los colombianos.
En el 2026, se acaba la política de los favores y empieza la era de la justicia real.
Independencia para el mando,
resultados para nuestra gente.