No me avergüenzo de querer ayudar a Colombia: A mí no me van a arrodillar
No me avergüenzo de haber querido ayudar a Colombia. Hoy soy candidato independiente porque los políticos fracasaron, y en 2026 traeremos gerencia, verdad y justicia divina.
A mí me gusta hablar de frente y poner la cara, porque el que no la debe, no la teme. Andan diciendo por ahí que en el 2022 yo me ofrecí a ser un "soldado" del gobierno de Gustavo Petro. Sí, es verdad. Lo dije, me ofrecí y Petro me ignoró.
Y hoy se los repito:
No me avergüenzo ni un solo segundo de haberlo dicho.
¿Saben por qué lo propuse? Porque en ese momento pensé que por fin había una propuesta genuina para cambiar este país profundamente injusto.
Cuando uno ve a un país que condena a más de 30 millones de colombianos a la pobreza y al hambre, uno no se puede quedar de brazos cruzados en su casa.
Yo soy un hombre de acción, un gerente, y me quería poner al frente de esa lucha.
La vergüenza es de los que prometieron y no cumplieron
Nosotros, los colombianos que madrugamos a trabajar, no nos podemos avergonzar de querer cambiar a Colombia. Querer que nuestra gente deje de aguantar hambre y tenga seguridad no es un delito, es una obligación moral.
¿Saben quiénes sí se tienen que avergonzar? Los que se subieron a las tarimas a prometer que iban a cambiar este país y por cobardes y arrodillados no lo han hecho. Se arrodillaron ante los corruptos de siempre, se arrodillaron ante el sistema burocrático y dejaron a nuestra gente peor de lo que estaba. Se llenaron la boca hablando de los pobres, pero gobernaron para sus propios bolsillos.
Mi único pacto es con Dios y con ustedes
Al ver que los políticos tradicionales fueron incapaces de cumplir, tomé la decisión de dar un paso al frente. Hoy soy candidato presidencial porque me cansé de esperar a que otros hagan el trabajo.
A mí no me manda ningún partido político, no le debo favores a ningún contratista y, sobre todo, a mí no me van a arrodillar. Mi campaña la pago yo, con el sudor de mi frente, para poder llegar libre a la Presidencia.
- Independencia absoluta: No vengo a negociar principios ni a repartir ministerios.
- Mano firme: Vamos a traer justicia divina a este país de la mano de Dios, y esa justicia implica que el bandido paga y el ciudadano de bien prospera.
El momento de la verdad
No me importa lo que digan los políticos de siempre que hoy tiemblan al ver que un empresario independiente les va a quitar la chequera. Yo vine a poner la casa en orden.
En el 2026, los arrodillados se van.
Entra la gerencia, entra la verdad
y llega la justicia divina para todos los colombianos.