Mil millones para el susto de un político, migajas para los muertos del pueblo

El Estado ofrece mil millones por el susto de un político, pero apenas migajas por los muertos del terrorismo. En 2026 acabaremos con estos privilegios para garantizar justicia real.

Mil millones para el susto de un político, migajas para los muertos del pueblo

En la Colombia-Empresa siempre he dicho que los números no mienten. Usted no conoce las verdaderas prioridades de un Gobierno por lo que sale a decir el presidente en un balcón, sino por cómo y en quién gasta la plata de nuestros impuestos. Y esto se puede ver, por ejemplo; en las prioridades por parte del Ministerio de Defensa, que son indignantes.

La cruda realidad de nuestro país:

Llegamos al punto donde el Estado nos demuestra en la cara que para ellos hay ciudadanos de primera clase y ciudadanos desechables.

La tarifa VIP de la politiquería

Vivimos en un país absurdo donde el Ministerio de Defensa tiene el descaro de ofrecer 1.000 millones de pesos de recompensa para obtener información sobre un simple dron que voló sobre la casa de Armando Benedetti. Claro, como se trata de un político protegido del Gobierno actual, un alfil de su ajedrez de poder, el Estado tira la casa por la ventana y saca la chequera sin pensarlo para cuidarle las espaldas.

Para los políticos de siempre, el Estado es su empresa de seguridad privada.

El desprecio por la vida del ciudadano

Pero cuando miramos hacia la Colombia real, hacia la gente que trabaja y sufre todos los días, la chequera del gobierno desaparece. Ese mismo Ministerio que da mil millones por un dron, ofrece apenas 200 ridículos millones de recompensa por información sobre el brutal ataque terrorista con carro bomba en Suárez, Cauca.

Un atentado cobarde que:

  • Dejó a dos colombianos muertos.
  • Dejó a cuatro más heridos, incluyendo una niña de seis años y un policía.
  • Dejó a familias destrozadas.
  • Y que expone cómo los bandidos en este país han vuelto a hacer uso indiscriminado de explosivos contra la población civil indefensa.

Para el Ministerio de Defensa, el sobrevuelo en la casa de un aliado político vale cinco veces más que la sangre de dos colombianos asesinados por el terrorismo. Hechos como estos demuestran de cuerpo entero las prioridades de un gobierno que está encabezado y diseñado exclusivamente para proteger a los políticos que tenemos hoy, abandonando al pueblo a su suerte.

Se acabó la casta intocable

Esto no es justicia, esto es una burla al ciudadano que paga impuestos. Un gerente sabe que el activo más valioso de una nación es su gente, y la vida de un trabajador del Cauca vale infinitamente más que la tranquilidad de un politiquero en Bogotá.

En el 2026, se acaba el Estado diseñado para proteger al poderoso.

Cero privilegios para los políticos y verdadera garantía de justicia para los colombianos,

y balín para los bandidos.