Mi primera orden presidencial: Generales al campo de batalla y resultados en la acción militar

El 7 de agosto de 2026, mi primera orden será exigir resultados a la Fuerza Pública. Generales al campo de batalla; el que no defienda a los colombianos se va.

Mi primera orden presidencial: Generales al campo de batalla y resultados en la acción militar

A los colombianos siempre les han echado el mismo cuento el día de la posesión presidencial: discursos largos, promesas de paz vacías y abrazos entre los políticos de siempre en la Plaza de Bolívar. Conmigo, la historia va a ser muy distinta.

El 7 de agosto de 2026, lo primero que yo voy a hacer cuando asuma la presidencia no es irme de coctel.

Ese mismo día, como cabeza y Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares y de Policía:

Voy a dar mi primera orden gerencial, y es una orden que va a sacudir a todo el país.

Gerencia pura: El que no da resultados, se va

En la Colombia-Empresa se acaban los amiguismos y la burocracia. La regla para nuestra Fuerza Pública va a ser exactamente la misma que aplico en mis empresas: se miden por resultados. A partir del primer minuto de mi gobierno, el policía, el soldado o el comandante que no me dé resultados contundentes en la protección de los ciudadanos, lo saco. Así de sencillo.

Si a usted le quedó grande defender a la gente, le entrega el uniforme a alguien que sí tenga los pantalones para hacerlo.

Se acabó la guerra de escritorio

Nuestro objetivo genuino es devolverle la seguridad a las calles y a los campos, y eso no se logra mandando correos electrónicos. En mi presidencia:

  • No quiero coroneles ni generales sentados en oficinas con aire acondicionado llenando papeleo.
  • Los quiero con las botas puestas en el campo de batalla, liderando a sus hombres de frente.

Y allá, en el terreno, junto a nuestra Fuerza Pública, vamos a estar limpiando este país. Vamos a ir por todo aquel que no se quiera entregar. Al bandido que crea que puede seguir extorsionando, secuestrando o aprovechándose del sudor de los colombianos de bien, le vamos a caer con todo el peso y la letalidad del Estado.

En el 2026, se acaba la falta de autoridad.

Generales al frente de batalla, verdadera tranquilidad nuestra gente

y balín para los bandidos.