Los bandidos ordenando qué hacer: Así nos dejaron los políticos

Es inaceptable que los políticos tradicionales dejaran al Estado arrodillado ante los bandidos. En 2026, se acaban los diálogos inútiles: habrá orden, justicia implacable y tranquilidad para los colombianos.

Los bandidos ordenando qué hacer: Así nos dejaron los políticos

Hay momentos en este país que a uno le hierven la sangre. Ver cómo el ELN o cualquier otro grupo de bandidos se toma el atrevimiento de mandarle un panfleto o un audio a nuestra gente ordenando que el país tiene que parar, es una humillación que ningún colombiano debería soportar.

Esos momentos me llevan a reflexionar profundamente, y la conclusión es dolorosa pero clara: así es como nos han dejado los políticos tradicionales en Colombia.

La triste realidad de nuestra nación:

Nos dejaron un Estado que prácticamente quedó arrodillado ante los bandidos.

El país entregado por los políticos

Vamos a decirnos las verdades en la cara. Los políticos que nos han gobernado son los responsables de esta tragedia. En su intento por dialogar, se les olvidó que un Estado jamás puede soltar el monopolio de la fuerza.

Al bajar la guardia, lo único que lograron fue que los bandidos:

  • Se fortalecieran.
  • Se llenaran de plata.
  • Y hoy se sientan con el derecho de decirle a un campesino o a un comerciante si puede o no puede salir a trabajar.

Eso es inaceptable.

Como dice el presidente Bukele, si a los bandidos no los ataca el gobierno, es porque el Estado es cómplice.

Mi advertencia es clara: Que los coja confesados

A los criminales que hoy se creen los dueños de Colombia, yo solo les puedo decir una cosa: Si en el 2026 usted decide seguir delinquiendo, extorsionando o secuestrando, que lo coja confesado.

Conmigo no hay mesas de diálogo inútiles ni concesiones. Lo que viene para Colombia es justicia divina y terrenal sin contemplaciones. Se los recuerdo hoy y se los voy a demostrar en el gobierno: yo no soy político, yo soy un gerente que viene a poner orden.

En el 2026, la justicia implacable será una realidad.

Platica y tranquilidad para los colombianos,

balín para los bandidos.