La tragedia de Puerto Leguízamo: El Estado tiene abandonados a los que dan la vida por nosotros
La tragedia de Puerto Leguízamo demostró que el Estado abandonó a la Fuerza Pública. En 2026 garantizaremos pensiones dignas y mejor salud para nuestros héroes, quitándole privilegios a políticos corruptos.
A todo el país le dolió en el alma la tragedia del avión que se cayó en Puerto Leguízamo con 120 de nuestros soldados. Pero lo que más indigna es ver la reacción de los políticos de siempre. Salen en televisión a dar el pésame y se ponen a discutir si el avión estaba muy viejo o si le faltó mantenimiento, para luego lavarse las manos y olvidarse del tema.
Yo no me voy a sentar a discutir con ellos sobre burocracia y repuestos. Como gerente, a mí me importa nuestra gente. Y lo que yo sí sé, y lo que todo Colombia sabe, es la cruda realidad que viene después de los titulares de prensa para esos héroes y sus familias.
La humillación a nuestros héroes
La verdadera tragedia de nuestro país:
Las familias de los soldados que fallecieron van a quedar abandonadas a su suerte, peleando con el Estado para recibir una pensión miserable que no les alcanza para vivir.
Y peor aún, los héroes que sobrevivieron a esta tragedia van a ser enviados a rogar por atención médica a un sistema de salud que, perdonen que hable tan claro, está vuelto mierda.
¿Esa es la forma en la que Colombia le paga a los hombres y mujeres que dejan a sus familias para ir a defendernos? ¿Con pensiones de hambre y hospitales colapsados? Es una vergüenza absoluta.
Se acabó el maltrato a la Fuerza Pública
Nuestros policías, nuestros soldados y nuestros militares son la columna vertebral de esta nación. La diferencia de realidades no podría ser más injusta:
- Nuestros héroes: Son los únicos que están dispuestos a dar la vida por nosotros, y el Estado los tiene trabajando con las uñas.
- Los políticos tradicionales: Andan en camionetas blindadas gastándose la plata de los impuestos.
En la Colombia-Empresa eso se tiene que acabar. En el 2026, mi primer compromiso en materia de seguridad es devolverle la dignidad y el valor a nuestra Fuerza Pública. Un Estado que no cuida a quienes lo protegen, es un Estado fallido.
En el 2026, las cuentas van a ser muy claras:
Más plata, mejor salud y mejores pensiones para nuestros héroes y sus familias,
y menos plata para los políticos corruptos.