La política se volvió un atraco: Se les acabó el negocio de enriquecerse a costillas del pueblo
La política tradicional se convirtió en un atraco descarado contra los colombianos. En 2026 sacaremos a los parásitos del Estado para instaurar verdadera gerencia, riqueza y resultados.
A los colombianos se nos olvidó, o más bien nos hicieron olvidar a las malas, para qué sirve realmente el Estado. Originalmente, el concepto de la política nace como el arte de servir a la sociedad, y de administrar los recursos públicos para el buen vivir de la ciudadanos. Pero miren en qué convirtieron a nuestro país los mismos de siempre.
La cruda realidad que vivimos a plena luz del día:
La política dejó de ser el arte de servir para volverse el mecanismo más descarado que encontraron los corruptos para volverse ricos de manera rápida, siempre a costillas de la gente honrada.
El atajo de los que no saben producir
La inmensa mayoría de esos politiqueros que ustedes ven atornillados en el Congreso, en las alcaldías o en los ministerios, nunca en su vida han pagado una nómina de su propio bolsillo. No saben lo que es madrugar a abrir un local, no saben lo que es sudarse la plata ni crear una empresa desde cero.
Como son incapaces de producir verdadera riqueza con su propio talento, ven en las elecciones la oportunidad perfecta para asaltar la caja fuerte del país. Esa riqueza rápida que luego exhiben sin vergüenza no cae del cielo; se la están sacando directamente del bolsillo al colombiano trabajador:
- Lo asfixian a punta de reformas tributarias.
- Para luego repartirse esa plata en contratos amañados y burocracia inútil.
Venimos a servir, no a saquear
Yo tomé la decisión de poner mi vida en riesgo y meterme en esto porque me cansé de ver cómo desangran a nuestra gente.
Yo no necesito la presidencia para hacerme rico; a mí Dios me dio el talento gerencial para producir dinero en el sector privado desde hace muchos años y mi campaña me la pago yo. Yo no busco un botín, busco salvar a este país.
En la Colombia-Empresa, el servicio público vuelve a ser exactamente eso: un servicio. Llegó la hora de cerrarles la llave a todos esos zánganos de cuello blanco que se enriquecieron robándole la esperanza, las vías y la salud a 27 millones de colombianos.
En el 2026, sacamos a los parásitos del Estado.
Verdadera gerencia, riqueza y resultados para la gente que trabaja duro,
y balín para los políticos ladrones.