La cárcel debe disuadir al bandido, no premiarlo con nuestros impuestos
La cárcel debe disuadir al bandido, no premiarlo con privilegios pagados con nuestros impuestos. En 2026, los recursos serán para los colombianos honestos y habrá castigo severo para los criminales.
Nos ha vendido una mentira que nos está saliendo carísima a todos los colombianos. Dicen que las penas en Colombia son exclusivamente una forma para resocializar al delincuente. ¡No, señor!
La misión fundamental es clara:
Las penas en nuestro país deben cumplir primero con la misión fundamental de disuadir para que el bandido no actúe.
Si dentro del cumplimiento de su pena el tipo se resocializa, pues bienvenido sea; y si no, que asuma las consecuencias de sus actos. Pero hoy, como el Estado se enfocó en que la justicia tiene que ser un centro de rehabilitación, perdimos por completo el principio de autoridad.
El descaro del sistema penitenciario
Hoy en día la gente va a la cárcel y vive mejor que muchos ciudadanos que madrugan a trabajar. Entran a prisión y se encuentran con privilegios inaceptables:
- Les tienen sus cuatro comidas aseguradas.
- Les tienen visitas.
- Tienen teléfono celular para seguir delinquiendo desde adentro...
Eso se vuelve un arroz con mango allá y cada uno de esos criminales nos cuesta a nosotros 3.500.000 pesos mensuales.
¡Y nosotros con nuestra gente en la calle aguantando hambre! Eso no tiene sentido en la cabeza de ningún gerente.
Plata para nuestra gente, no para el bandido
Hagamos las cuentas claras. Con toda esa plata que el Estado tiene para mantener cómodos a los bandidos en la cárcel, podríamos alimentar y darle una mano a más de 3.2 millones de personas que hoy están en la calle sin recursos y sin oportunidades.
En la Colombia-Empresa, la cárcel va a cumplir su verdadera misión. Y eso solo se logra con cárceles que castiguen de verdad, donde el criminal entienda que robarle la paz a los colombianos es el peor negocio de su vida. Se acabaron los privilegios pagados con los impuestos de los ciudadanos honestos.
En el 2026, la justicia divina y terrenal vendrá.
Balín y castigo severo para los bandidos;
justicia, platica y tranquilidad para los colombianos.