Gastamos más en el bandido que en nuestros abuelos
Gastamos millones en mantener a los delincuentes mientras nuestros abuelos mueren de hambre esperando una pensión. En 2026, los presos trabajarán y los recursos serán para nuestra tercera edad.
Los colombianos tenemos que hacernos una pregunta muy seria: ¿en qué momento permitimos que este país se volviera un lugar donde sale más rentable estar en la cárcel que ser un ciudadano honesto de la tercera edad?
La realidad que nos indigna:
Hoy, mantener a un preso nos cuesta a nosotros 3.500.000 pesos mensuales. Eso son 2.5 salarios mínimos.
Ese dinero sale del bolsillo de nuestra gente para garantizarle a un delincuente sus tres comidas, su techo y su salud. Mientras tanto, en las calles, tenemos a miles de abuelos muriéndose de hambre, esperando una pensión que nunca llega o mendigando un subsidio miserable.
El insulto de la "chichigua"
Es indignante ver cómo el sistema se rasga las vestiduras cuando se pide un apoyo digno para nuestros viejitos. Nos duele pagarles 230.000 pesos para que tengan una chichigua de comida y puedan alimentarse, sabiendo que es un derecho que se ganaron trabajando toda su vida.
¿Cómo es posible que un bandido que le hizo daño a la sociedad tenga en la cárcel garantizadas sus 3 comidas diarias con la plata de los impuestos, mientras el abuelo que construyó este país no tiene ni para una arepa al día? Eso no es justicia, eso es un problema moral que vamos a arreglar.
Gerencia y Justicia Radical
En la Colombia-Empresa, los recursos se invierten donde generan bienestar para los ciudadanos de bien, no donde premien el crimen.
- Revisión del Gasto Carcelario: No vamos a seguir manteniendo lujos ni burocracia inútil en las prisiones. El que quiera comer en la cárcel, tendrá que trabajar para el Estado y ganarse su sustento. La plata de los colombianos no es para regalarle vacaciones a los bandidos.
- Dignidad para el Adulto Mayor: Vamos a redireccionar esos recursos que hoy se pierden en la ineficiencia carcelaria para asegurar que nuestros abuelos reciban lo que por derecho les corresponde. Ningún colombiano de la tercera edad debería pasar hambre en un país que gasta millones en cuidar delincuentes.
El orden comienza por casa
Yo no vine aquí a ser políticamente correcto. Vine a poner orden y a decir que la prioridad de mi gobierno es el colombiano que respeta la ley. Es hora de que el Estado deje de ser el mejor amigo del bandido y se convierta en el protector de nuestra gente mayor.
En el 2026, los privilegios son para los abuelos y el trabajo duro para los presos.
Justicia real para nuestra gente,
resultados para Colombia.