¿El Trump colombiano? No. Yo vine a salvar a 27 millones de colombianos, no a buscar plata

No soy el Donald Trump colombiano ni busco plata o poder. Mi única agenda es traer justicia y salvar a 27 millones de colombianos de la pobreza con la ayuda de Dios.

¿El Trump colombiano? No. Yo vine a salvar a 27 millones de colombianos, no a buscar plata

A los analistas y a la clase política les encanta poner etiquetas. Cuando ven a un empresario independiente que habla de frente, que no le rinde cuentas a ningún cacique y que viene a poner orden, inmediatamente dicen: "Ahí viene el Donald Trump colombiano".

Vamos a dejar las cosas muy claras: yo no me considero como Donald Trump, porque no tenemos los mismos motivos.

Él tiene intereses particulares, como querer ser el tipo más rico del mundo. Pero yo no.

El verdadero propósito

"Yo me metí a este berenjenal de la política por una sola razón: porque Dios me mandó."

Si no fuera por esa convicción de arreglar a Colombia, yo jamás me metería en esto.

El costo de decir la verdad

Hablemos con sinceridad. La realidad es que yo gano mucha más plata estando en el sector privado, construyendo empresas, que estando con el Estado. Yo no vengo a buscar contratos ni a vivir de los impuestos de nuestra gente.

Al contrario:

  • Yo estoy pagándome mi propia campaña.
  • He puesto en riesgo mi vida, mi tranquilidad y a mi familia por dar esta pelea.

¿Qué beneficio personal tengo yo aquí? Ninguno. Este mundo de la politiquería tradicional nunca me ha gustado.

Transparencia absoluta

"Si alguno de esos políticos que se han robado el país tiene dudas de mis intenciones, lo invito a que me ponga a prueba en un polígrafo hoy mismo."

Se van a dar cuenta de que digo la verdad absoluta.

Un único interés: Nuestra gente

Yo no estoy aquí para alimentar mi ego ni para salir en las revistas. Mi único interés, mi única agenda en este proyecto, es traer la justicia divina y terrenal a este país para poder sacar de la pobreza a los 27 millones de colombianos que los políticos de siempre dejaron tirados.

El país no necesita a un millonario buscando más poder; el país necesita a un gerente dispuesto a sacrificar su tranquilidad para salvar a su nación.

En el 2026, la verdad llega a la presidencia.

Sin intereses ocultos,

solo justicia y prosperidad para los colombianos.