El secuestro de Colombia: Ni izquierda ni derecha, vengo a romper el sistema de los bandidos
Colombia está secuestrada por políticos parasitarios y monopolistas corruptos de cualquier ideología. En 2026 romperemos este sistema con autoridad y libre mercado para devolverle la riqueza al pueblo.
A los colombianos los tienen atrapados en un circo mediático. Todos los días prendemos las noticias para ver a los políticos de izquierda y de derecha insultándose, supuestamente defendiendo ideales distintos. Pero la verdad que nadie se atreve a decir en este país es que, a puerta cerrada, todos son socios del mismo negocio.
A mí no me vengan con etiquetas:
Yo no soy de izquierda, ni de derecha, ni de centro. Yo soy un empresario que está mamado de ver cómo nuestra gente sufre, y vengo con una misión clara: romper de tajo el sistema de los bandidos que tienen a nuestro país secuestrado desde hace más de 200 años.
Los verdaderos secuestradores de la nación
Hoy en día Colombia está secuestrada, y sus captores tienen nombre y apellido. Está secuestrada por:
- Una clase política parasitaria que nunca ha trabajado honradamente.
- Falsos empresarios corruptos. Esos que se llaman a sí mismos líderes económicos, pero que en realidad son monopolistas cobardes que le tienen terror a la libre competencia y que solo saben enriquecerse comprando congresistas y robándose los contratos del Estado.
Ellos son los dueños del secuestro, y nosotros, los colombianos que madrugamos a producir y a pagar impuestos, somos sus rehenes.
Las cifras de un Estado fallido
¿Y cuál es el resultado de este secuestro prolongado? Las cifras son de terror y en este país no pasa absolutamente nada. El saldo de la politiquería son:
- 27.000.000 de compatriotas hundidos en la pobreza.
- 20.000 personas que se mueren miserablemente por causas evitables.
- 37 líderes asesinados en lo que va del año mientras el gobierno mira para otro lado.
El sistema está diseñado para proteger al victimario y exprimir a la víctima.
Llegó la hora del rescate
A este cartel de políticos y contratistas no se les derrota con discursos tibios ni con mesas de diálogo. A los monopolios corruptos se les quiebra con autoridad, con libre mercado y con una gerencia implacable.
Yo no les debo nada a ellos, mi única deuda es con el pueblo colombiano. Vamos a desarmar ese Estado corrupto pieza por pieza y a devolverle la plata y el poder a la gente que verdaderamente trabaja.
En el 2026, liberamos a Colombia de sus secuestradores:
Verdadera riqueza para nuestra gente y justicia implacable
Balín para los bandidos