El reto del polígrafo: Yo no busco un cargo, busco salvar a 27 millones de colombianos
Los políticos tradicionales mienten para conseguir cargos. Yo reto a los medios a una prueba de polígrafo: mi único objetivo es generar riqueza y salvar a 27 millones de colombianos.
Cuando los colombianos miren el tarjetón electoral, quiero que entiendan una diferencia gigantesca entre los de siempre y yo. El objetivo de absolutamente todos esos politiqueros que ustedes ven ahí, es simplemente ser presidentes. Quieren el cargo, la foto con la banda presidencial, el aplauso fácil y el poder para repartirse el país entre sus amigos.
¿Saben cuál es mi verdadero y único objetivo?
Mi propósito no es calentar una silla en la Casa de Nariño; mi propósito es ayudar a 27 millones de pobres a salir de la miseria absoluta.
Trayendo verdadera justicia divina a Colombia y generando riqueza. La presidencia para mí es solo la herramienta gerencial para lograrlo.
El reto a los medios y a los políticos
Si hay algo que siempre ha caracterizado a los políticos tradicionales es que son unos mentirosos profesionales. Llevan décadas mirándonos a los ojos en campaña para prometernos el cielo y la tierra, y al día siguiente de las elecciones nos apuñalan por la espalda con más impuestos y más corrupción. Han normalizado la mentira.
Por eso, yo hoy le lanzo un reto público a todos los medios de comunicación del país: háganme una prueba de polígrafo.
- Conéctenme a una máquina,
- pónganme las cámaras enfrente,
- y háganme las preguntas que quieran...
...para que Colombia entera se dé cuenta de que, a diferencia de los políticos de siempre, yo no digo mentiras. Todo lo que yo les digo y les propongo, por duro que suene, es la absoluta verdad.
Ningún otro candidato en ese tarjetón se atrevería a aceptar este reto, porque saben perfectamente que las máquinas pitarían a los dos segundos.
Un pacto inquebrantable
Cuando yo tomé la decisión de dejar mi vida tranquila en el sector privado, de poner en riesgo mi seguridad y de lanzarme a esta campaña, lo hice bajo una sola premisa innegociable con Dios y conmigo mismo: "No digo una sola mentira". A los colombianos se les habla de frente, con la verdad sobre la mesa y sin falsas promesas.
En el 2026, sacamos a los mentirosos del poder.
Verdad absoluta, riqueza para sacar adelante a nuestros 27 millones de pobres,
y balín para los bandidos.