¿El Bukele colombiano? Si es contra los corruptos, la respuesta es SÍ
Si ser el Bukele colombiano significa tratar a los políticos corruptos como él trató a las pandillas, la respuesta es SÍ. En 2026, implementaremos gerencia de seguridad con cárceles reales y cero impunidad.
He leído miles de comentarios diciendo que soy el próximo Nayib Bukele. Algunos lo dicen con esperanza y otros con miedo.
Pues hoy les voy a hablar de frente, como siempre:
Si se refieren a tratar a los políticos que tienen jodida a Colombia como Bukele trató a los pandilleros, entonces la respuesta es SÍ.
En El Salvador, el cáncer eran las maras; en Colombia, el cáncer es la clase política tradicional que se ha robado el futuro de 55 millones de personas. A esos bandidos disfrazados de honorables les digo: prepárense, porque conmigo no habrá ni contemplación, ni perdón, ni olvido.
Sin privilegios para el bandido de corbata
¿Por qué nos escandalizamos cuando vemos a un delincuente en una cárcel de máxima seguridad, pero aceptamos que un político que se robó la plata de la salud se vaya a "casa por cárcel" a disfrutar lo robado? ¡Eso es un insulto al accionista!
En mi gobierno, el corrupto será tratado como lo que es: un terrorista que atenta contra la vida de los niños que no tienen comida y de los viejitos que no tienen medicinas.
- Cárceles de verdad: Nada de clubes sociales. El que toque la plata sagrada de la gente irá a un centro de reclusión donde lo único que tendrá será el peso de su conciencia y la ley.
- Extinción de dominio express: En la Colombia-Empresa, el que roba devuelve hasta el último centavo. Vamos a perseguir sus bienes, los de sus testaferros y los de sus familias hasta que el capital vuelva a los dueños: los ciudadanos.
Romper el sistema de la impunidad
Muchos dicen que esto es "autoritarismo". Yo lo llamo Gerencia de Seguridad. Usted no puede sanar una empresa si deja que los parásitos sigan en la nómina. Bukele entendió que con el crimen organizado no se negocia, se le vence. Yo entiendo que con la corrupción política no se dialoga, se le erradica.
Mi socio es Dios, y Su justicia no es tibia. La Justicia de Dios nos exige proteger al inocente, y para proteger al colombiano de bien, hay que ser implacables con el que abusa del poder.
Resultados, no discursos
A los que hoy están nerviosos en sus oficinas de la "monarquía política", les digo que tienen razones para estarlo. Yo no vengo a pedirles permiso para arreglar este país.
- Justicia Radical: El que la hace, la paga. Sin excepciones por apellidos o partidos.
- Mano de Hierro: Si el Estado tiene la fuerza para combatir al guerrillero, tiene que tener la misma fuerza para encerrar al político ladrón.
- Paz para el Accionista: Solo cuando los bandidos estén donde deben estar, el ciudadano podrá vivir con tranquilidad y prosperidad.
En el 2026, el miedo cambia de bando.
Orden total para la nación,
castigo ejemplar para el corrupto.