Congreso a dieta: Menos parásitos, más platos de comida

El Congreso nos cuesta billones mientras millones de colombianos aguantan hambre. En 2026 reduciremos los congresistas a 100, eliminando privilegios para llevar esa plata directo al pueblo.

Congreso a dieta: Menos parásitos, más platos de comida

Como gerente de esta gran nación, tengo que cuidar el centavo de los accionistas. Y hoy, la "empresa" Colombia tiene un área que nos está desangrando: el Congreso. Es inaceptable que tengamos 300 empleados que nos cuestan dos billones de pesos y que el resultado para el país sea prácticamente nulo.

Socio, ¿dónde estamos? Tenemos a 27 millones de colombianos aguantando hambre, gente que con suerte se mete una o dos comiditas al día, mientras mantenemos a un montón de ineptos que nos cuestan 200 millones de pesos mensuales cada uno.

¡Esa guachafita se acaba en el 2026!

Reestructuración corporativa: Calidad sobre cantidad

Mi propuesta es técnica y radical:

Vamos a echar a todos esos que sobran y vamos a dejar solo a 100 congresistas que de verdad hagan lo que tienen que hacer.

Muchos políticos dirán que esto afecta la "representación", pero yo les pregunto: ¿A quién representan hoy? ¿Al pueblo que tiene hambre o a sus propios bolsillos? Reducir el Congreso a 100 personas nos permite:

  • Mayor agilidad: Menos burocracia para aprobar las leyes que el país necesita para producir.
  • Vigilancia total: Es más fácil auditar a 100 que a 300. En mi gobierno, el que no dé resultados o se robe un peso, sale de inmediato.
  • Meritocracia real: Necesitamos legisladores que entiendan de finanzas, de agro y de seguridad, no amigos de los caciques políticos.

La plata de los accionistas es para la gente

Esos billones que nos vamos a ahorrar no se van a quedar en el aire. Esa plata va directo a la mesa de los 27 millones de pobres que hoy este sistema tiene olvidados.

No tiene sentido que un congresista tenga 10 camionetas y 20 escoltas pagados por usted, mientras el campesino no tiene cómo sacar su producto y el abuelo no tiene para la medicina.

En la Colombia-Empresa, el bienestar del accionista es la prioridad número uno. Si cortamos el gasto inútil arriba, podemos alimentar a los que están abajo.

Se acabó la fiesta burocrática

Yo no vine aquí a hacer amigos en el Capitolio. Vine a poner orden y a garantizar que el dinero sagrado de los colombianos se use para generar riqueza, no para mantener parásitos.

  • Reducción inmediata: Menos burocracia, más eficiencia.
  • Cero privilegios: El congresista es un servidor, no un aristócrata.
  • Resultados para el hambre: Cada peso ahorrado es un plato de comida en la mesa de un colombiano.

En el 2026, sacamos a los vagos y alimentamos a nuestra gente.

Eficiencia para el Congreso,

comida para el accionista.