Arrodillarse ante el bandido solo trae más guerra

En 2026, recuperaremos el orden usando nuestra superioridad tecnológica y fuerza legítima. No mendigaremos la paz con quienes desangran a Colombia; aplicaremos cero tolerancia e implacable justicia divina y terrenal.

Arrodillarse ante el bandido solo trae más guerra

Winston Churchill lo decía con una claridad que hoy retumba en las montañas de Colombia:

"Si usted se le arrodilla a los bandidos para evitar la guerra, queda arrodillado y queda con la guerra".

Lo que hoy estamos viviendo en el Catatumbo, en el Cauca y en tantas regiones abandonadas es el resultado exacto de esa cobardía. Como gerente de esta nación y como soldado de Dios, no acepto que sigamos viendo cómo masacran a nuestros ciudadanos mientras el gobierno se queda de brazos cruzados.

La realidad que nos ocultan:

Si hoy no se ataca con contundencia al criminal, es porque los bandidos ya son parte del gobierno.

Tecnología para proteger a nuestros héroes

Yo no entiendo cómo, teniendo la inteligencia clara y sabiendo exactamente dónde están los 37 campamentos de esos delincuentes, no se ha dado la orden de actuar.

  • Tenemos los aviones fantasmas.
  • Tenemos la tecnología.
  • Tenemos la superioridad aérea.

Si salimos a bombardear esos campamentos hoy mismo, no arriesgamos la vida de un solo soldado ni de un solo policía. Podemos neutralizar la amenaza desde el aire, con precisión quirúrgica, antes de que ellos sigan sembrando el terror en el campo colombiano. Pero la orden no llega porque quienes deben darla están sentados en la misma mesa con los verdugos.

Se acabó la era de la impunidad

En mi gobierno, el miedo va a cambiar de bando de forma inmediata. Bajo el movimiento Romper El Sistema, vamos a implementar una política de cero tolerancia. No vamos a mendigar procesos de paz con quienes solo entienden el lenguaje de la violencia.

Vamos a activar una fuerza de élite, para cazar a cada cabecilla y desarticular cada estructura criminal que amenace la tranquilidad de los 50 millones de accionistas de este país. Mi socio es Dios, y la Justicia de Dios nos exige proteger al inocente y castigar al malvado con todo el rigor.

Un Estado con pantalones

No podemos seguir permitiendo que el Estado sea un parásito que mira para otro lado mientras el bandido se adueña del territorio. La soberanía no se negocia en cócteles burocráticos; la soberanía se ejerce con autoridad y con la fuerza legítima de la ley.

A los bandidos les digo: se les acabó sus días de alcahuetería. En el 2026, la orden de bombardeo será inmediata y la persecución será implacable. El que la hace, la paga.

En el 2026, recuperamos el orden o nos hundimos con la guerra.

Balín para los bandidos,

paz para los colombianos de bien.